Este es mi templo creativo

sábado, 20 de noviembre de 2010

BREVE APOLOGÍA DE LA OPINIÓN



De acuerdo con Mr. Wikipedia el término opinión tiene diferentes significados, pero en filosofía es el:

Grado de posesión de la verdad respecto de un conocimiento que se afirma como verdadero sin tener garantía de su validez. Se contrapone a la certeza como posesión plena de la verdad que se afirma sin sombra de duda acerca de su validez.”

Ahora bien, conforme a lo dicho en otros tratados, no le atribuyo al ser humano -por principio- la capacidad de tener certezas reales en ningún grado. Las certezas que cualquier ser humano diga tener no son sino parte de su creación, que como ya he mencionado, es una ficción elaborada en el imaginario de cada individuo. Y toda vez que no hay certezas, tenemos en consecuencia que cualquier manifestación de nuestra creación no es más que una opinión, es un conocimiento aplicado y/o mentado que necesariamente se afirma como “verdadero”, esto es -claro está- una verdad relativa dado que no es posible otorgarle validez absoluta.

Entiendo por opinión toda acción emanada de la creación humana, esto es en términos weberianos, aquella conducta humana que su propio agente o agentes entienden como subjetivamente significativos, y en la medida en que lo es; tal conducta puede ser interna o externa y puede consistir en que el agente haga algo, se abstenga de hacerlo o permita que se lo hagan. En otras palabras, opinión es todo aquello que proviene directamente de la creación humana que es quien dicta el significado de la acción.

Toda acción humana es concretización de la creación humana, dado que se desprende de ésta, manifestándose. Digamos que siendo pintor, la creación se elabora en la mente del artista, y al estar frente al lienzo (que representa la situación) se manifiesta la creación a través  de las pinceladas hechas sobre el lienzo concretizando o manifestando, de esta manera, la creación del artista que se hallaba inicialmente en su mente. El sentido de la vida del ser humano, siguiendo este ejemplo, es hacer una obra maestra. Esto significa que el ser humano diseña una recopilación de acuerdos,  que en su conjunto integran todo su espectro abstracto, ideal, digamos que es la superestructura del individuo. Luego, el individuo armado de dicho espectro resuelve una situación dada, o como diría Huxley, se enfrenta a lo que “le acontece”, y obtiene conforme a su creación una experiencia determinada, cuando su creación se materializa resolviendo de tal o cual manera la situación dada, y resultando de todo este proceso la obra maestra de su creador.

Toda historia de vida es el relato de la experiencia, que es el conjunto de una creación ideal puesta en acción frente a una situación dada a través de la materialización de la creación ideal. En virtud de lo anterior podemos acordar con el Taliban la importancia de la ontología y la escatología, pero entendiendo la ontología como el origen que no puede ser más que la creación ideal, y la escatología como el resultado que no es otro más que la experiencia.

Opinión, es un hacer, no hacer, o dejar que hagan, acción que proviene de la creación ideal humana. Y toda vez que la creación ideal cobra sentido cuando se manifiesta a través de una acción, puesto que dicha acción nos representa una experiencia y la experiencia  constituye nuestra existencia misma, opinar es de vital  importancia. Opinar nos da vida, confirmamos nuestra existencia cuando opinamos, pues manifestamos a los semejantes de que está hecha nuestra creación ideal, invisible para todos hasta el momento en que se concretiza, en esa acción.


Opinar es Ser Situación para Otros, y podemos de manera indirecta modificar la creación ajena y por consecuencia la vida entera del otro, conforme a lo que resulte de nuestra creación. En una relación de pareja donde el otro es insoportable, bien podemos quejarnos y decir: las cosas no van a funcionar porque con mi pareja no se puede… y por qué no nos preguntarnos ¿qué clase de situación estoy siendo para mi pareja que mi pareja reacciona conmigo de la manera en que  lo hace? Yo no puedo cambiar a mi pareja, pero puedo cambiar la situación que yo soy para ella, y si yo modifico mi creación de manera que cambie la forma en que resuelvo las situaciones que me son dadas de modo que yo resulte ser una situación distinta para los que me rodean, seguramente los otros reaccionarán de manera distinta también. Y voilá, haciendo esto podríamos transformar al mundo- casi tengo fe en esto (obviamente estoy bromeando)-.



Opinar es Ser, he dicho que el ser humano es un ser social, un individuo no es nada sino a partir de que interactúa con un otro u otros, esto es porque necesita compartir su creación para confirmar su existencia, necesita ser escuchado, necesita que alguien note que “Es”, necesita manifestar su creación, manifestar su punto de vista, manifestar lo que ve y como lo ve.

“Quise decir: ¡qué bella mariposa!, pero no había nadie”


¿Qué caso tiene crear, incluso, manifestar lo creado, si no hay quien escuche?
Dicen que buscamos vivir en pareja porque necesitamos tener un testigo de nuestra vida.

He dicho que el ser humano necesita ser escuchado, esto es, necesita ser amado. Como ya he mencionado escuchar es amar, escuchar es hacer callar la creación propia que habla, para contemplar la creación ajena.

AMAR-   CALLAR-    CONTEMPLAR
SER AMADO-    OPINAR-    SER CONTEMPLADO


Como todo diálogo, se requiere de un emisor y un receptor, el ser humano es emisor cuando opina, es receptor cuando ama; y ambos procesos, distintos, independientes pero estrechamente relacionados entre sí, son vitales para el ser humano, y son lo que hace humano al humano.

Porque el humano requiere de un tiempo para amar y un tiempo para ser amado, un tiempo para escuchar y un tiempo para hablar, un tiempo para callar y un tiempo para escuchar, un tiempo para contemplar y un tiempo para ser contemplado; y ambos procesos integran lo que denomino diálogo humano.



En virtud de lo anterior, dado que la opinión no tiene validez absoluta, no debe verse más allá de los límites de la relatividad, entendiendo esto, podemos escuchar la opinión de otro con toda la libertad, manteniendo un diálogo humano sano y equitativo, puesto que sabemos y entendemos que quien opina nos habla desde su creación personal, no hay porqué sufrir por la opinión de los demás, sino dejar que el otro sea todo  lo que pueda ser, como dirían the men who stare at goats, y bajo esta misma libertad todos deberíamos poder manifestar lo que nuestra creación ideal nos dicte. He dicho que la opinión es tirana, es cierto, necesariamente, por naturaleza, la opinión dado que proviene de una creación particular, no debería imponerse, quizá parcialmente o completamente podría acordarse, pero nunca imponerse a los demás, puesto que la opinión si quiere considerarse como verdad, lo es únicamente para su creador, y no obligatoriamente para los demás.



Luego, en un mundo donde todos sabemos amar y opinar, podemos generar diálogos nutritivos, creativos y positivos. Ninguna opinión sobra, ninguna debería estar de más, todas deberían tener la oportunidad de ser escuchadas, aún cuando no sean acordadas, merecen tener la oportunidad de nacer y de hacerse valer en la mesa de debate.


He dicho que el ser humano conforma su creación con aquellos elementos abstractos más inteligentes y útiles que tiene a su alcance para enfrentar las situaciones dadas, de manera que aquella persona que se encuentra deprimida, esta en ese estado porque  su creación le dicta resolver de esa manera una situación o conjunto de situaciones, y que dicha manera de enfrentar lo que le acontece es la forma más inteligente que posee para hacerlo; quizá pudiera hacer algo más inteligente, pero lo ignora.


Pues bien, la opinión al exponer en mesa de debate la creación ideal, deja vulnerable las debilidades e incoherencias que pudieran existir a su interior. Escuchar y opinar, ambos procesos de manera independiente, son mecanismos efectivos para pulir la creación propia, para fortalecerla y para dotarla de herramientas cada vez más inteligentes para resolver las situaciones que se nos presenten en nuestra vida, de modo tal que podamos vivir obteniendo experiencias cada vez más satisfactorias y controladas.


Y bien, pues, entonces “a coger y a opinar, que el mundo se va a acabar.”


                                                           -  Loca de los Gatos

No hay comentarios: