Este es mi templo creativo

sábado, 20 de noviembre de 2010

DE LA MUERTE DE DIOS

"La invitación de matar a Dios (mayúscula intencional) consiste en vivir una vida libre de fe, esto es,  libre de toda creación endurecida." 

Matar a Dios es reconocer que el hombre no tiene acceso a la Verdad Absoluta.

En este sentido, y tomando como ejemplo el conocimiento que responde a  preguntas existenciales tales como: por qué estoy aquí, hacia dónde voy y de dónde vengo, podemos observar que a lo largo de la historia el hombre ha intentado contestar esas preguntas y las ha respondido de una manera inmensamente creativa e ingeniosa, a tal grado que se han elaborado complejas explicaciones al respecto, tenemos la versión religiosa, filosófica y hasta científica, por mencionar algunas. Creer estas versiones con fe, es decir, como si tal o cual respuesta fuera absolutamente verdadera, es lo que yo llamo una creación endurecida. Pues es una creación bastarda del hombre; bastarda en tanto que el padre de tal creación no reconoce dicha creación como propia, y vive su creación como algo que ha estado ahí, que está y que permanecerá, independientemente de él mismo.

Por ejemplo, si yo creo  (del verbo crear) la versión cristiana de que Dios nos ha puesto en la tierra con un propósito, provengo de Él y voy hacia Él, y luego desconozco que dicha historia que responde a mis preguntas existenciales es producto de mi creatividad;  endurezco en este acto mi creación al añadirle fe.

CREO A DIOS    +    DESCONOZCO QUE YO CREE A DIOS.
= AÑADÍ FE A MI CREACIÓN AL ASUMIR QUE DIOS ES VERDADERO Y, POR TANTO,  EXISTE FUERA DE MI IMAGINARIO.

Tenemos, pues, una brillante Verdad Absoluta, y en tanto cierta, incuestionable. No se cuestiona desde el momento en que se le atribuye la calidad de Abosoluta en contraposición con lo relativa que pudiera ser una creación personal. Este conocimiento tiene ya vida propia, se entiende como Descubierto, no como Creado.

En consecuencia, nulifico la responsabilidad que pudiera tener sobre mi creación, puesto que desconozco que es creación mía y la "descubro como una Verdad Absoluta", externa a mi voluntad, y por tanto, yo no puedo ser responsable de lo que "Dios haga", es decir yo no soy consciente de ser la causa directa o indirecta de esa creación bastarda y puedo exigir que no se me impute por las consecuencias de mi creación.

Matar a Dios es renunciar a ser irresponsable con mi creación, es reconocer la paternidad de todo lo que yo creo (del verbo crear), es dejar de creer (de tener fe) en Verdades Absolutas y asumir que no podemos los humanitos más que tener verdades relativas, esto es, creaciones personales, y las consecuencias de nuestras verdades relativas, dicho de otro modo, las consecuencias de nuestra creación, son todas ellas imputables a su creador.

Matar a Dios es vivir como un Creador responsable de su obra, que se niega a creer que tiene acceso a Verdades Absolutas dado que todo lo que el humano pueda nombrar será siempre relativo, es decir, es una creación imputable a su creador; -si bien,  éste es libre de producir lo que a su gusto le plazca-.

                                        - La loca de los gatos

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