Este es mi templo creativo

sábado, 20 de noviembre de 2010

DEL ACTO DE AMAR (PARTE I CON DEDICATORIA)

                           PARA MI BEBÉ




RAZONES (Bebé)


Te echo de menos, le digo al aire, te busco, te pienso, te siento y siento que como tú no habrá nadie.
Y aquí te espero con mi cajita de la vida, cansada, a obscuras, con miedo y este frío nadie me lo quita.
Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte.
Tengo razones para esperarte porque no creo que haya en el mundo nadie más quien ame.
Tengo razones, razones de sobra, para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra.
Tengo razones para no quererte olvidar, porque el trocito de felicidad fuiste tú quien me lo dio a probar.
El aíre huele a tí, la casa se cae porque no estás ahí, mis gatos, mi mano, mi voz, te buscan a tí.
Mis pies son como de cartón, que voy arrastrando por cada rincón.
Mi mundo se hace gigante y en el me pierdo yo.
Mi corazón se vuelve a caer, mis flores se mueren de pena.
Mis lágrimas son charquito que caen a mis pies.
Te mando besos de agua, que hagan un hueco en tu calma.
Te mando besos de agua, para que bañen tu cuerpo y tu alma.
Te mando besos de agua, para que curen tus heridas.
Te mando besos de agua, de esos con los que tanto te reías.



Amor es ser completamente aceptado y profundamente comprendido” Shilem Gordon Woskonsy



Amar es la disposición de contemplar la creación de un otro. Es la disposición de hacer guardar en silencio la creación propia para escuchar la creación del ser amado.



No es necesaria la admiración ni mucho menos el acuerdo, solo el silencio de la contemplación.


El acto de amar es contemplación pura, ninguna voz ajena a la del ser amado puede permitirse en ese sublime momento en que la voz del amado se manifiesta desde las profundidades de su creación.


Contemplar en silencio la obra de un otro es aceptarlo, obligadamente amar es aceptación total.


La comprensión resulta de esa contemplación, del escuchar al otro, y la profundidad de la contemplación se adquiere con el tiempo y esfuerzo aplicado en la contemplación de la creación del amado.


Amar es un acto y puede convertirse en un conjunto de actos, no es magia, no es en sí emoción o sentimiento, si bien los genera. Amar es una acción, y el acto consiste en callar para escuchar; contemplar para comprender.


                                                   -   Loca de los Gatos.

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